Creo en la honestidad de las personas, creo en la honradez, en el sacrificio, en la humildad, en la palabra dada. Creo en que hay una forma distinta de hacer política. Creo en que siempre hay políticos en los que poder confiar. Pero también creo que hay políticos mediocres, rodeados de personas inteligentes que les hacen el juego sucio. Creo que hay muchas maneras de hacer política, unas elogiables, y otras absolutamente despreciables. Y creo que cuando las cosas se sacan de su contexto, intencionadamente, para derivar la frustración de unos en contra de quienes hacen de la política una herramienta de servicio público, entonces sólo queda plantarse en frente de semejantes sinvergüenzas a defender lo que creo que es justo.
En este pueblo tenemos por costumbre creer a quien tiene el poder, y denostar a quien tiene la verdad de su mano. Es más fácil perder el tiempo en pensar que “truco” tiene lo que hace el débil (que es el único que trabaja), sin pararnos a pensar qué hacen los grandes de bueno para Castilleja, que hasta el momento no han hecho nada. Qué fácil es criticar el trabajo del único que hace algo, mientras quienes tienen verdaderamente el poder sólo se dedican a difamar con las manos en los bolsillos. Esperando que el tonto de turno presente su trabajo para tumbarlo con argumentos peregrinos y difamatorios.
Ejemplo de esto que digo lo tenemos en las pasadas elecciones. Nos hemos pasado toda la campaña electoral hablando de la incapacidad de unos, de lo corrupto de los otros, de los papelitos que han echado unos, o de los que han quitados los otros, etc. Pero nadie, NADIE, se ha querido fijar en los programas electorales de los partidos. A nadie le ha interesado lo más mínimo que proyectos tienen los partidos para nuestra querida Castilleja. Nos han llevado como borregos por la senda de la difamación y la crítica destructiva para que no nos fijáramos en sus pobres proyectos. Y les ha salido cojonudamente la jugada. Si algo ha demostrado estas elecciones es que somos unos borregos a los que nada importa quién nos represente. Estas elecciones se han medido precisamente en quién no queremos que nos represente.
El resultado de las elecciones ha dejado con la miel en los labios al PP, y con el miedo en el cuerpo al PSOE. El único que ha salido reforzado es IU, aunque para lo que le ha llovido desde el 22 de Mayo más vale que hubiese gobernado uno de los dos grandes. Merecido lo tendríamos.
A los comunistas se les tacha de traidores porque no han querido ver que el pueblo quería un cambio. Y porque no han querido apoyar a su hermano de ideología (que me río yo de esa hermandad). Pero nadie les elogia por haber sabido mantener la palabra dada, no pactar con nadie. Ahora, después de la investidura, se le critica y difama por haber firmado un pacto con el CDS para bajar los sueldos a los grupos políticos con representación en el ayuntamiento y a sus concejales. Parece ser que a esa camarilla de lameculos que se dedican a ir por los blogs poniendo el acento en 150 euros más que podría cobrar IU, no les interesa en absoluto que se sepa que PP y PSOE cobrarían 3.100 euros menos, que recuerdo salen de nuestros bolsillos. No, es más importante hacer ver que los comunistas se van a meter un pastón en el bolsillo todos los meses. Es menos importante alabar un acuerdo que reduce el coste de nuestros políticos, y por ende de nuestros bolsillos.
Por lo que parece los lameculos ahora se han duplicado, directamente proporcional al poder que ostentan nuestros nuevos políticos locales, al 50%. Esos tragaldabas limpianalgas están por la labor de derruir el castillo comunista, por venganza, para que las próximas elecciones sólo queden PP y PSOE como garantes de nuestra democracia local (¿). IU es una amenaza a tumbar a base de difamaciones, de insultos, de amenazas. Sí, un solo concejal ha conseguido tener detrás a toda una cohorte de animales sedientos de sangre, pendientes de que dé un traspiés y comérselo vivo. Pero claro la cohorte de babosos, y babosas (perdón señora Aído), que caminan tras los dos grandes son bien mirados por la mayoría de nuestra población.
Quiero ser autocrítico. Y quiero serlo porque creo que de el nacimiento de toda esta fauna caníbal que se ha creado en nuestro otrora pacífico pueblo, hemos sido los blogueros parte de los culpables. Creo que no hemos sabido, en ocasiones, medir nuestras críticas, y hemos alimentado la sed de sangre política. No somos los principales culpables, porque los que se han visto beneficiados han sido los partidos políticos, que han visto como el pueblo pedía sangre y ellos mismos se han encargado de levantar al pueblo en armas en contra del adversario. Y les ha salido la jugada de lujo.
Fíjense que uno de los puntos que quisimos firmar los partidos políticos en los acuerdos de Abril, era precisamente que en campaña electoral se rebajaran las tensiones y los insultos, y que se hiciese una campaña basada en los programas electorales, pacífica y con contenido. Ya se pueden imaginar quienes prefirieron no acordar nada de eso. Y se han salido con la suya.
Ahora, mientras se insulta y difama a IU por parte de los lamenalgas duplicados (con la aprobación de sus dirigentes, no lo duden), se están llevando a cabo reuniones para negociar los sueldos de nuestros políticos. Sí, quienes calientan nuestras cabezas con conspiraciones comunistas, y que hacen gala del victimismo para no dar explicaciones de su inactividad política, esos se están sentando alrededor de una mesa para acordar sus sueldecitos.
¿Qué se apuestan que el PSOE va a proponer unos sueldos a los que se va a abstener el PP, y que va a votar en contra IU?, pero en ningún caso va a ser la propuesta de IU la que se lleve a cabo. A no ser que se voten en el pleno todos los sueldos y asignaciones por separado, para que todos tengan su parcelita de gloria en los acuerdos. Espero equivocarme.